La ciencia detrás de la homeostasis mental.
vivimos en un mundo que se mueve a un ritmo frenético, donde la productividad constante se confunde a menudo con el éxito y el descanso se percibe, erróneamente, como una pérdida de tiempo. Desde que abrimos los ojos por la mañana, nuestras mentes se ven bombardeadas por una cantidad interminable de estímulos, pendientes, notificaciones y responsabilidades. Con el paso de los días, esta acumulación silenciosa de tensión se manifiesta en el cuerpo de muchas formas: un peso constante en los hombros, una mente que no logra concentrarse del todo, o esa molesta sensación de cansancio que no desaparece ni siquiera después de haber dormir.